Tortosa actualmente es la capital del Baix Ebre y cuenta con 40.000 habitantes.

Su dilatada historia se ve reflejada en todas sus esquinas, jardines, edificios y, sobre todo, en sus tradiciones. En SB Hotels ponemos a tu disposición una variada oferta de paquetes turísticos que te facilitarán el acceso a la cultura, la naturaleza y la gastronomía.

Un destino ideal para toda la familia, donde la proximidad de las playas del delta del Ebro y de Port Aventura multiplica las posibilidades de diversión. Descubre Tortosa, la capital del Baix Ebre.

Los primeros vestigios de Tortosa se remontan a los íberos. Tortosa fue, probablemente, la ciudad de Hibera, capital de la Ilercavonia. En época romana el nombre de la ciudad pasó a ser Dertosa, hasta que, en el 714 d.C., fue ocupada por los musulmanes y, en el año 1035, la ciudad se convirtió en Reino de Taifa. De aquella época destaca la construcción principal del Castillo de la Suda, en lo alto de la ciudad, con privilegiadas vista al río Ebro.

Pero fue en la época medieval cuando la ciudad se convirtió en el centro económico y social del territorio. En el 1148, la ciudad fue conquistada por el conde Ramón Berenguer IV. Empezó entonces una época de pleno esplendor. El Castillo de la Suda pasó a ser residencia de los Montcada y de los Templarios y, luego, en el 1294, se convirtió en Palacio Real, ampliando la fortaleza con nuevas salas y defensas. Más tarde el rey Jaume I eligió esta construcción como punto de partida para empezar la reconquista en el territorio valenciano.

Otra construcción imponente y de visita obligada es la Catedral de Santa María, cuya construcción se inició en el 1347, pero no finalizó hasta el 1597, cuando el obispo de Morella consagró el altar.

Desde la catedral empieza un paseo por la historia medieval de la ciudad, con el Palacio Episcopal, los Reales Colegios, el Convento de Santa Clara.

Y en el Renacimiento, vivió el momento de máximo esplendor, de mayor riqueza y crecimiento. Esta parte de la historia de la ciudad ha propiciado la celebración de “Las Fiestas del Renacimiento” cada mes de julio, donde la ciudad se viste de época para recrear aquel momento de la historia tortosina.

En 1708 la ciudad fue tomada por las tropas borbónicas de Felipe V, y los franceses la ocuparon desde 1811 hasta 1814. Fue luego, en el siglo XIX, cuando Tortosa se convirtió en unos de los núcleos más importantes del carlismo. El crecimiento económico del siglo XX se vio sorprendido por la guerra civil española. La ciudad quedó devastada por los bombardeos franquistas y su reconstrucción ha sido larga y difícil.

La Tortosa de hoy

Tortosa convive hoy con el crecimiento industrial y la expansión económica de las últimas décadas con el ocio, la cultura y, especialmente, la conservación y revalorización de su rico patrimonio arquitectónico e histórico.

Disfruta de la belleza del río Ebro, el comercio tradicional en las calles, donde pasaron musulmanes, judíos y cristianos. Vive una ciudad impregnada por su historia y cultura que continúa avanzando a través de su pequeña historia.